Hoy quiero hablar de una de las cosas más corrientes de la vida, pero sin embargo es una de las más especiales. Todo empieza en el momento menos esperado de tu vida, el momento en el que conoces a una persona que, o bien te agrada su personalidad, o bien te atrae físicamente. Es entonces cuando sabes que quieres conocer a esa persona de verdad, el momento en el que piensas que quieres tener algo con ella, aunque solo sea un simple royo de una noche. Pero, ahí no acaba todo, y eso no es la mejor parte de la película. Todo llega sin querer o sin saber, sin querer que pase o sin saber que va a pasar, nadie quiere enamorarse, porque todos saben que duele, que hace daño, aunque también es dulce, es algo que te gusta pero a la vez te quema.
Y empieza todo... empiezan las noches sin dormir pensando en el/ella, empiezan las horas enteras mirando su perfil, empiezan las ganas de tenerl@ entre tus brazos, empiezan las ganas de empezar con el/ella una historia sin final. A veces se cumple, otras veces no. A veces acabaís juntos, todo es perfecto, ninguno de los dos quiere estar a más de 50 m de separación del otro, lo único que quieren es estar juntos el máximo tiempo posible, y ahí os veís, dos personas que hace nada perdían los huesos el uno por el otro ahora están juntos, y nada ni nadie podrá separarles... o al menos, eso dicen, ¿no?
Pero, como decía, esa no es la única parte de la película.
No siempre sale bien, no siempre puedes estar a su lado, nadie te asegura que vayas a besarl@ a todas horas, y nadie puede prometerte que vas a pasarte la vida a su lado, ahí es cuando te das cuenta de que el amor es algo que duele, pero aún así, siempre va a haber gente que se enamore de alguien, aunque duela, aunque lo pases mal, el amor es algo que siempre va a estar ahí, por eso, cuando la gente se enamora, es el momento más vulnerable, porque, desde el más sensible, hasta el más chulo, desde el mejor poeta hasta el más cruel de los asesinos, todos, todos nos enamoramos alguna vez, y nada ni nadie podrá cambiar eso, por eso, cada vez que alguien se enamora, no puedo evitar soltar una sonrisa, por saber que no soy el único que necesita alguien a su lado para ser feliz.

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